viernes, 13 de diciembre de 2013

Superdotados... Alumnos con necesidades educativas especiales



En la escuela se han presentado casos de niños que rinden por debajo de la media, a los que se han llamado “personas con dificultades de aprendizaje”. Sin embargo, hay otros alumnos con necesidades educativas especiales que a menudo son desatendidos por tener un rendimiento superior a la media. Son personas que también se encuentran con problemas y que, al contrario de lo que a veces se piensa por su alta capacidad, no siempre pueden progresar por sí solos. Por eso, es importante aportar al alumno nuevos estímulos que le motiven y animen a seguir aprendiendo y le salven de la monotonía que lleva al problema fundamental de los superdotados, el aburrimiento. 


De la misma manera que cuando hablamos de personas con deficiencias no podemos atribuirles a todos las mismas características, las mismas necesidades, ni el mismo tipo de atención, definir la “superdotación” tampoco resulta sencillo. Sin embargo, se puede afirmar que las avanzadas técnicas de neuroimagen revelan diferencias cualitativas en su organización cerebral. Algunos de estos trabajos muestran que el cerebro humano dispone de áreas para el funcionamiento intelectual de alto nivel y estas regiones están especialmente desarrolladas en los superdotados, que a menudo muestran muchas de las siguientes características:


·        Gran poder de observación,

·        gran capacidad de lectura tanto para textos propios de su edad, como dirigidos a niños mayores que ellos,

·        disfrutan de actividades preferentemente intelectuales con gran capacidad de abstracción,

·        perciben fácilmente la relación causa-efecto,

·        suelen ser escépticos, críticos y tendentes a la evaluación, y

·        son rápidos en detectar inconsistencias.


Los superdotados desarrollan una serie de habilidades que suelen ser inusuales para su edad, por lo que resulta obvio que tienen necesidades educativas que tampoco se corresponden con esta. Si no desarrollan todo su potencial intelectual se puede dar un sentimiento de frustración que desemboca en fracaso escolar, y por eso mismo se han ideado diferentes programas educativos especiales para ellos: 

- La aceleración. A lo largo de mucho tiempo, ha sido la forma más utilizada para responder a las necesidades de niños superdotados. Se tata de colocar al alumno en un curso más avanzado, teniendo en cuenta la edad mental de este. Así el niño ganará tiempo al terminar sus estudios antes. En España, la legislación establece que es posible la aceleración de dos cursos en la enseñanza obligatoria; sin embargo, antes deberá tenerse en cuenta, no sólo las capacidades cognitivas sino diferentes características psicológicas, así como el ambiente social en el que el alumno va a permanecer.
 

Por otro lado, pueden presentarse algunos problemas. El saltarse cursos, y por lo tanto partes de asignaturas, puede provocar futuros problemas en el dominio de una materia. Los estudiantes de menor edad no pueden competir con los mayores en muchas áreas y, por eso, pueden sufrir presiones sociales y emocionales innecesarias. Además, los alumnos superdotados no presentan un avance de conocimientos por igual en todas las asignaturas, por tanto, hay que averiguar si realmente una aceleración en todas ellas es conveniente. En algunos casos puede ser que el programa habitual de enseñanza sea suficientemente completo, y sea la manera de impartirlo el problema. 

- El aula de apoyo. Consiste en recibir clases por parte de profesores especializados contratados por el colegio o la comunidad, que en conjunto con la institución deciden el tipo de ayuda que se va a ofrecer a los alumnos superdotados. Se trata de ampliar el horizonte del niño en diversas materias pero sin sustituir los programas escolares. La principal ventaja de este sistema es que los especialistas pueden estimularles en el desarrollo de habilidades e intereses específicos y pueden desarrollar procesos de aprendizaje precisos para sus necesidades particulares. Además, los estudiantes son separados de sus clases habituales únicamente por cortos períodos de tiempo.


En cuanto a los inconvenientes, es un programa caro que depende de la existencia de especialistas y de la posibilidad de contratación por parte de la escuela. Además, puesto que los estudiantes dejan sus clases para participar en estos programas, a veces son considerados como privilegiados y eso puede afectar negativamente a sus relaciones sociales. Cabe destacar que puesto que el alumno tiene que hacer un doble trabajo, es frecuente que no quiera asistir a los programas especiales.

- El aula habitual. La opción más habitual es mantener a los niños superdotados en sus clases normales con el resto de sus compañeros. Así la educación se produce entre un grupo heterogéneo, con diversidad de talentos y habilidades y sin tener en cuenta la superioridad o la inferioridad en las habilidades. El profesor habitual puede hacer adaptaciones y modificaciones del programa de enseñanza, ya que los procedimientos educativos para los superdotados siguen el mismo proceso estructural.  


Por contra los profesores suelen estar sobrecargados de trabajo, a lo que se suma tener que modificar los programas para estos alumnos. Además, los profesores tienden a prestar más atención a los que tienen escasas capacidades que a los que tienen muchas, y esto últimos están menos motivados a trabajar entre iguales, y se conforman con estar entre los primeros de la clase con el mínimo esfuerzo.




Por último, os pongo por aquí unos datos y frases dichas por niños superdotados con las que me he topado mientras navegaba para investigar sobre el tema. Me pareció que ilustraban bien algunas situaciones de la vida de un superdotado.



  • “Rodrigo, de ocho años, y Pelayo, de siete, dos pequeños superdotados de Madrid. Al año hablaban un perfecto castellano y jugaba (su madre) con ellos a decir palabras esdrújulas. "Nunca han tenido lengua de trapo, como la gran mayoría de los niños, y ni siquiera han dicho mal los participios de los verbos irregulares", afirma Marta, que es directora de un gabinete de orientación familiar.”
  •  “Con tres años y medio, Rodrigo se levantó una noche de la cama y le dijo a su madre: "Mamá, no puedo dormir. Es que mi cabeza no para de pensar".”
  • “Tiene siete años y hace preguntas del tipo: "¿El transparente es un color?". Se sorprende por la disposición de las mesas "en calles", y pregunta por qué, en una columna, cuelga un cartel de "Avenida de la República". "¿Qué es república? ¿Por qué pone eso ahí? Además, esto no es una avenida", comenta Pelayo.”


lunes, 2 de diciembre de 2013

Y después del pensamiento formal... ¿Qué?



Más allá de que el pensamiento post-formal no afectará directamente a nuestra labor como profesores de Secundaria o Bachillerato, ya que en principio su desarrollo es más propio de la transición de la adolescencia a la edad adulta y por tanto de la etapa universitaria, parece interesante conocer cual es el potencial de desarrollo cognitivo de los individuos, entre los que se encontrarán nuestros alumnos pero también nosotros mismos. 

Hasta hace pocas décadas, los psicólogos daban por hecho que los estadios del desarrollo terminaban antes del comienzo de la edad adulta, por lo que sus investigaciones se centraron de manera mayoritaria en el estudio de la niñez y la adolescencia. Sin embargo, en los últimos años están ganando fuerza en el panorama de la investigación psicológica quienes se decantan por la posible existencia de otros estadios posteriores al del pensamiento formal. Este planteamiento se ha convertido en una alternativa al hasta ahora bien asentado modelo de Piaget. Fue no hace mucho, en 1981, cuando se celebró el primer simposio en la Universidad de Hardvard sobre lo que se llamó el pensamiento posformal. A partir de ese momento, los puntos de vista desde los que se ha escrito sobre este tema se han multiplicado de forma considerable. Algunos de sus principales defensores son Kramer; Commons, Richards y Armón; Rybash, Hoyer y Roddin; Arlin. Las características en las que coinciden prácticamente todos estos autores son:

    - Es un pensamiento divergente. Es decir, aquel que alcanza el pensamiento post-formal es capaz de aceptar que la contradicción es un elemento más que forma parte de la realidad. Por ejemplo, pueden existir relaciones de amor-odio de forma simultánea y no son excluyentes entre ellas.
"One conclusion drawn from the new physics is that sometimes multiple contradictory views of truth are all 'true' simultaneously, although they appear contradictory at first” Sinnott (1993, p. 78).
    - Es un pensamiento relativo. Es un sistema abierto que admite distintas formas de plantear un mismo problema y diferentes soluciones. Durante la adolescencia y posteriormente los individuos tienen la oportunidad de conocer a diferentes personas y encontrarse con diversas situaciones que les hace enfrentarse y se conscientes de la existencia diferentes puntos de vista.
Truth depends upon the observer’s point of view” (Kramer, 1989).
    - Es un pensamiento metasistemático. Si un individuo puede analizar y considerar la realidad no sólo en términos lógicos sino también en términos contradictorios y relativos, significa que puede ver que la realidad es abierta y dinámica que está formada por diferentes sistemas y por lo tanto no es posible considerar únicamente uno. La complejidad, referida a la presencia de múltiples dimensiones interrelacionadas entre sí. El aprendizaje no implicaría solamente elementos y procesos cognitivos sino también emocionales y afectivos.
    - Es un pensamiento dialéctico. Pone de manifiesto la existencia constante de conflicto que a su vez es cambiante. Por lo tanto contempla el conflicto entre una idea y su contraria, y al mismo tiempo la corta validez de su solución puesto que ambas están en constante cambio. El proceso de pensar se sitúa en un contexto cultural cambiante en el tiempo y en el espacio. Es un pensamiento contextualizado. En la vida diaria, alguien con un pensamiento post-formal no puede guiarse teniendo únicamente en cuenta principios lógicos, universales, cerrados, absolutos… Las circunstancias y los contextos cambian, por lo tanto los principios también pueden hacerlo.
 
Pero, ¿Estaríamos hablando, como tal, de otro estadio diferente al del aprendizaje formal? En realidad no se alcanzan nuevas capacidades cognitivas, y en ese sentido no es una etapa como las que distingue Piaget, sin embargo, estas formas de pensamiento no se presentan antes y sí suponen un cambio cuantitativo y cualitativo en las funciones cognitivas. Para hacernos una idea más sencilla de entender, el pensamiento “inmaduro” ve en blanco y negro (correcto frente a equivocado, intelecto frente a sentimientos, mente frente a cuerpo); el pensamiento posformal ve tonos grises. Es un pensamiento que desarrolla respuestas a eventos e interacciones que señalan maneras no acostumbradas de ver las cosas y desafían la visión del mundo sencilla y polarizada. Permite a los adultos trascender el sistema lógico y reconciliar o elegir entre ideas o exigencias contrapuestas, cada una de las cuales puede ser correcta desde su propia perspectiva.
Pero dar por hecho que esta evolución o desarrollo se producirá en todos los casos es un error. Si un adulto ha alcanzado un pleno pensamiento formal, el desarrollo de las estructuras de conocimiento y desarrollo intelectual puede continuar al nivel posformal. Sin embargo, sin estímulos mentales adecuados, el desarrollo intelectual en los adultos puede no llegar a este nivel, e incluso no llegar de forma generalizada al formal. En definitiva y a modo de conclusión final personal, creo que nosotros como futuros profesores de asignaturas de Ciencias Sociales tenemos un papel importante sino en la formación de este pensamiento, puesto que será demasiado pronto, en la aportación de nuestro granito de arena o por lo menos mostrar un posible camino en esa deseable dirección. Y es que tanto la formación cada uno como el contexto aportan nuevas formas de ver el mundo y de actuar en él. 

Por último quería compartir con vosotros la siguiente frase que encontré mientras investigaba sobre el tema y me pareció muy ilustrativa. Interesante para entender la mente, pero también este tema del pensamiento posformal. Aquí os la dejo:

Y la fuerza del hilo no reside en el hecho de que algunas fibras corran a su largo, sino en la superposición de muchas fibras(Wittgenstein, 1968, p. 32)